viernes, 19 de junio de 2026

Y otra más

Le di a ChatGPT 5.5 Plus en nivel alto mi artículo para que me ayudara a hacer una animación con manim para exponerlo, porque la verdad no había calculado que tendría que hacerlo (yo confiaba en poder ir al congreso... pero esa es otra historia).

Lo fue haciendo por escenas. Pero cometía errores muy molestos: no colocó bien los vértices para una banda de Möbius (y sabía que debía hacerse patente por el mismo texto), no acomodó bien objetos pequeños dentro de marcos, no me entendía los efectos que quería... Creó funciones a diestra y siniestra para insertar objetos, y luego costaba trabajo poner objetos encima de esos otros. Como sea se terminó un video de 21 escenas en un día, con muchas revisiones mías. Cuando yo hice un video antes de la IA con manim, me tomó cerca de un mes.

Un sistema inteligente se habría dado cuenta de un problema de inmediato: que a la hora de grabar el audio alinear todo eso iba a ser extremadamente difícil. Y ya era una pesadilla para la tercera escena. Al paso que llevaba, me tomaría más de una semana terminarlo. Le dije que lo hiciera automáticamente. Hizo una tabla, y me dijo básicamente que no podía.

Entonces le dije que convirtiera todo en diapositivas para que con un programa de edición de video las fuera yo pasando, ya renunciando a mi video bonito con animaciones. Estuvo trabajando como diez minutos y le pregunté «¿Qué haces?». Según yo, transformar el código en Python a LaTeX era más o menos trivial. Además, le había dicho que lo quería con la clase slides. Pues la cosa creó una nueva clase y sus diapositivas eran un desastre, todo encimado, sin haberse tomado la molestia de hacer diagramas conmutativos donde lo ameritaba.

Había perdido otro día, y de plano mandé al diablo al robot y me puse a hacer yo las diapositivas. Las terminé en unas 5 horas (lo tardado es disponer vértices igualmente espaciados en un círculo). Con el editor de video, en otro par de horas lo tuve listo.

Ah, porque persistí en mi error: le dije al robot que convirtiera mis diapositivas en imágenes para agregarlas. Y, como le encontraba algunos errores, borraba el archivo PDF y lo volvía a subir, según yo para reemplazarlo. Pero el robot me volvía a dar las diapositivas equivocadas. Un sistema inteligente se habría dado cuenta. Cuando le pregunté por qué no usaba el archivo más reciente, me dijo que porque necesitaba que se llamara diferente. ¿De dónde sacaba el archivo viejo, que ya había borrado? Quién sabe.

Por eso no voy a pagar más por el servicio.

No hay comentarios.: