Lo prometido es deuda (para los que estaban pendientes, que seguro son poquitos). He aquí mis plegados de los sólidos platónicos, a partir de una hoja de papel cada uno.
Los diseños, para mi congoja, no son míos. El tetraedro, el cubo y el octaedro se deben a Kazuo Haga y aparecen en el magnífico libro de Kasahara y Takahama "Papiroflexia 'Origami' para expertos". El dodecaedro y el icosaedro son de Mitsu Kono, y son graciosamente notables, como explicaré más adelante.
Los tres primeros se construyen a partir de cuadrados, el dodecaedro a partir de una hoja de tamaño especial que se recorta de una tamaño carta, y el icosaedro a partir de un rectángulo plateado.
El icosaedro es interesante porque la hoja se divide en cinco franjas, y la central se pliega en triángulos equilateros como describe Jean Pedersen en su "Mathematical Tapestry" (p. 22). Mitsu Kono explica esto con cierto detalle en su página, pero para el dodecaedro no se mete en complicaciones y proporciona un patrón de dobleces listo para imprimir. A mí no me convenció esto del todo, puesto que así como se pueden doblar triángulos equiláteros sobre tiras, también se pueden doblar triángulos de Robinson, como describe Pedersen en la obra antes citada (p. 29). Usando esto es fácil completar el patrón de dobleces, con la peculiaridad de que es necesario marcar las estrellas en cada cara del dodecaedro resultante.
Kazuo Haga, por supuesto, también tiene sus versiones a partir de un cuadrado del icosaedro y del dodecaedro, pero francamente no fui capaz de ejecutarlos satisfactoriamente. John Montroll creó también las suyas (que publicó en su genial "A plethora of polyhedra in Origami"), pero creo que son un desafío aún mayor que las de Haga (aunque, posiblemente, son un poco más elegantes).
De colofón, les puedo decir que sobre los modelos aparecen, por orden creciente de caras, los alebrijes oaxaqueños de un chapulín, un guajolote, un batracio (¿un sapo, tal vez?) y un puercoespín. Sobre el icosaedro coloqué un jaguarcito de barro chiapaneco, y que en conjunto son un homenaje al señor 2 Lluvia "Ocoñaña" de Ñuu Tnuu (Tilantongo). El hecho de que el batracio esté sobre el octaedro, desde luego, tampoco es accidental.
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miércoles, 15 de agosto de 2012
sábado, 21 de julio de 2012
Luego, la trisección del cubo
Rondando la red buscando sobre el plegado de los sólidos platónicos a partir de una única hoja de papel (y, repito, luego contaré en qué acabó todo eso), di con la interesante bitácora de Mario Marín (y no el infame gobernador de Puebla, sino un colombiano homónimo). Ahí ví una notable trisección del cubo, que consiste en tres pirámides. Tal fue el siguiente objeto que quise plegar. Fue un poco difícil (y mi solución creo que no es muy satisfactoria) pero bastante directo a partir de un cuadrado.
La pirámide es bastante notable, porque si la longitud del lado del cuadrado que tiene por base es la unidad, entonces un par de aristas que conectan a su ápice con la base miden $\sqrt{2}$, mientras que otra mide $\sqrt{3}$. Por supuesto, todas las caras que delimitan son triángulos rectángulos. Resulta muy placentero ver cómo configuran un cubo.
| Fotografía: Valeria Agustín Aquino (mi hermana). |
La pirámide es bastante notable, porque si la longitud del lado del cuadrado que tiene por base es la unidad, entonces un par de aristas que conectan a su ápice con la base miden $\sqrt{2}$, mientras que otra mide $\sqrt{3}$. Por supuesto, todas las caras que delimitan son triángulos rectángulos. Resulta muy placentero ver cómo configuran un cubo.
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domingo, 15 de julio de 2012
Y ahora, la cuadrisección del tetraedro
En la entrada anterior les mostré un poliedro plegado a partir de una sola hoja de papel tamaño carta que es la mitad de un tetraedro. Cuando lo vió Angélica, me dijo que ensamblara un rompecabezas similar al uno que está en la sala de Matemática del museo Universum de la UNAM.
El detalle es que ese rompecabezas es una cuadrisección del tetraedro, y resulta de cortar a la mitad cada una de las piezas de la bisección antes mencionada. Y no es tan fácil cortar con papiroflexia.
Pero por fortuna es posible.
Este plegado, hasta donde llega mi conocimiento, también es original (y al parecer no lo ha hecho John Szinger) y es una modificación bastante directa del anterior. Por eso queda bastante robusto, lo que parece ventajoso para jugar con las piezas.
Los cuatro poliedros son idealmente idénticos, pero al doblarlos resulta que hay dos "versiones": una izquierda y otra derecha. Para los fines del acertijo, quizá lo mejor es hacerlos todos izquierdos o todos derechos.
El detalle es que ese rompecabezas es una cuadrisección del tetraedro, y resulta de cortar a la mitad cada una de las piezas de la bisección antes mencionada. Y no es tan fácil cortar con papiroflexia.
Pero por fortuna es posible.
Este plegado, hasta donde llega mi conocimiento, también es original (y al parecer no lo ha hecho John Szinger) y es una modificación bastante directa del anterior. Por eso queda bastante robusto, lo que parece ventajoso para jugar con las piezas.
Los cuatro poliedros son idealmente idénticos, pero al doblarlos resulta que hay dos "versiones": una izquierda y otra derecha. Para los fines del acertijo, quizá lo mejor es hacerlos todos izquierdos o todos derechos.
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jueves, 12 de julio de 2012
Una bisección del tetraedro
Martin Gardner, en el capítulo sobre los sólidos platónicos de su "Second Scientific American Book of Mathematical Puzzles and Diversions" describe cómo armar con papel las piezas de una bisección del tetraedro.
Últimamente he estado plegando los sólidos platónicos con una única hoja de papel (de lo que contaré más detalles en otra ocasión) y se me ocurrió que podría doblar ese poliedro con una sola hoja.
Y resulta que un plegado muy semejante al del octaedro que describe Kasahara y Takahama en su "Papiroflexia 'Origami' para expertos" sirve maravillosamente para este fin. Hasta donde he podido averiguar, este plegado es original. Lo que más me agrada es que se obtiene a partir de una hoja tamaño carta sin cortar (que es un tamaño muy común en México, tristemente), aunque también se puede sacar de cualquier hoja de la serie A prácticamente sin modificaciones. Prometo que en cuanto pueda pondré las instrucciones (o aunque sea el patrón de dobleces) en mi página.
Cuando tenía unos 11 años tuve mi primera fiebre por la papiroflexia. Recuerdo que mi intento más temprano de modelo original fue un cangrejo que obtuve cortando una base de ave para sacar las patas y las pinzas, y así usarlo para una ilustración en mis libretas de primaria; que con gran deleite hice los dinosaurios de Montroll cuando estaba en la secundaria, deseando que se me hubieran ocurrido a mí. Es hasta ahora que posiblemente se me hizo crear algo original en este sentido.
Sólo quiero agregar que este modelo se lo dedico a Angélica y a mi hija Ximena Isabel (que esperamos que en estos días llegue).
P. D. (13/07/12): Con cierta tristeza encuentro que John Szinger en 2002 plegó este poliedro. Aunque, con un poco de alegría, veo que su patrón de dobleces es distinto al que se me ocurrió. El de él, por lo que puedo apreciar, es más eficiente en cuanto a uso del papel, pero yo le hice menos dobleces adicionales a mi versión.
P. D. (5/08/12): Ya subí el diagrama de este modelo a mi página. No es perfecto, pero espero les sea de utilidad a quienes deseen plegarlo.
Últimamente he estado plegando los sólidos platónicos con una única hoja de papel (de lo que contaré más detalles en otra ocasión) y se me ocurrió que podría doblar ese poliedro con una sola hoja.
Y resulta que un plegado muy semejante al del octaedro que describe Kasahara y Takahama en su "Papiroflexia 'Origami' para expertos" sirve maravillosamente para este fin. Hasta donde he podido averiguar, este plegado es original. Lo que más me agrada es que se obtiene a partir de una hoja tamaño carta sin cortar (que es un tamaño muy común en México, tristemente), aunque también se puede sacar de cualquier hoja de la serie A prácticamente sin modificaciones. Prometo que en cuanto pueda pondré las instrucciones (o aunque sea el patrón de dobleces) en mi página.
Cuando tenía unos 11 años tuve mi primera fiebre por la papiroflexia. Recuerdo que mi intento más temprano de modelo original fue un cangrejo que obtuve cortando una base de ave para sacar las patas y las pinzas, y así usarlo para una ilustración en mis libretas de primaria; que con gran deleite hice los dinosaurios de Montroll cuando estaba en la secundaria, deseando que se me hubieran ocurrido a mí. Es hasta ahora que posiblemente se me hizo crear algo original en este sentido.
Sólo quiero agregar que este modelo se lo dedico a Angélica y a mi hija Ximena Isabel (que esperamos que en estos días llegue).
P. D. (13/07/12): Con cierta tristeza encuentro que John Szinger en 2002 plegó este poliedro. Aunque, con un poco de alegría, veo que su patrón de dobleces es distinto al que se me ocurrió. El de él, por lo que puedo apreciar, es más eficiente en cuanto a uso del papel, pero yo le hice menos dobleces adicionales a mi versión.
P. D. (5/08/12): Ya subí el diagrama de este modelo a mi página. No es perfecto, pero espero les sea de utilidad a quienes deseen plegarlo.
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